RATAS

Es un nombre común que reciben un grupo de especies de la familia de los Roedores que se distribuyen por todo el mundo. Las ratas habitaban de forma natural en Europa, África, Asia y Australia, pero no en Madagascar ni en Nueva Zelanda; ahora son animales cosmopolitas (mundiales), pues han sido introducidas por el ser humano en todo el mundo.

El cuerpo está cubierto por un pelo gris, basto y rígido; la cola es larga, las orejas grandes y el hocico puntiagudo. Las ratas poseen dientes muy poderosos con lo que pueden llegar a roer las paredes de madera de los graneros para conseguir comida; se sabe que son incluso capaces de agujerear tuberías de plomo.

Son de costumbres nocturnas en general y viven tanto en bosques y desiertos, como en construcciones humanas o barcos. Se caracterizan por ser animales muy prolíficos; pueden reproducirse entre una y trece veces al año, y la hembra pare entre una y veintidós crías en cada camada. La gran mayoría de especies son herbívoras, pero algunas son omnívoras.

Hay dos especies en casi todo el mundo: la rata gris, también llamada rata parda o de alcantarilla, y la rata negra o campestre.

Rata gris, parda o de alcantarilla (Rattus norvegicus)

Suele vivir en lugares muy húmedos, siendo la que más ha proliferado en el entramado de las alcantarillas, nadadora extraordinaria y escaladora aceptable.

Es omnívora, igual puede alimentarse de insectos, como de sus cadáveres, vegetales o materiales muy diversos (papel, madera, goma, plomo, estaño, plástico), pudiendo ingerir cada día un tercio de su peso.


Rata negra (Rattus rattus) o Campestre

La rata negra es de costumbres más campestres que la rata gris. Al igual que la rata gris es muy prolífica, transmite numerosas enfermedades y suele saquear los almacenes de cereales. Hay variedades albinas de las dos especies y han sido criadas sobre todo para ser utilizadas en estudios de laboratorio, en especial en estudios de nutrición y medicina.