ACAROS

Los ácaros son pequeños artrópodos microscópicos con un tamaño comprendido entre 0,25 y 0,35 micras, ciegos, fotofóbicos y emparentados taxonómicamente con garrapatas, arañas y el ácaro de la sarna.

Tiene un ciclo de crecimiento (de huevo a adulto) de 25 días a 25º C. Para su crecimiento resulta óptimo a una temperatura de 20-30ºC y una humedad relativa de entre el 70%-80%, siendo la humedad el factor más importante que determina el grado de infestación acarina. Dentro de las casas, se han aislado de las sábanas, edredones, almohadas, alfombras, cortinajes, muebles blandos, peluches y colchones.

Los sofás y los colchones, debido a la profundidad de su relleno, retienen mucha humedad, y son un excelente microhábitat para la fauna acarina. En estos, los ácaros encuentran los tres factores que necesitan, humedad y calor (procedente de la transpiración del paciente cuando duerme) y comida (escamas de piel humana).

Cómo evitar los ácaros en el hogar

Para evitar los ácaros, estos consejos te pueden ayudar.

  • Abre las ventanas y puertas de hogar diariamente.


  • Airea toda la lencería de tu hogar al sol, como las sábanas, cobijas y toallas.


  • Saca tu colchón al sol para que sea airee también, como mínimo una vez al mes.


  • Retira las alfombras de tu casa, éstas son la fuente principal y el nido de los ácaros.


  • Si tienes una colcha o cobija que no cabe en tu lavadora, llévala a la tintorería periódicamente.


  • Evita tener peluches en casa, si no los quieres tirar, puedes lavarlos con regularidad.


  • Cuando laves tus sábanas, mételas en la lavadora a una temperatura superior a los 60 grados centígrados.


  • Pasa la aspiradora, especialmente en superficies de tela, como sofás, cama y cortinas, cada 3 o 4 días.


  • Elimina el polvo que entra a tu vivienda diariamente.


  • Evita tener animales domésticos dentro de la casa.